- La Cámara de Comercio de España mantiene sin cambios sus previsiones de crecimiento
para España en 2025 (2,4%) y 2026 (1,9%), aunque introduce ajustes en su composición - Revisa al alza la aportación del sector exterior: el incremento de las exportaciones podría
ser más vigoroso de lo inicialmente previsto: 2,6% frente al 1,7% anticipado en marzo - Mantiene sin cambios las de inflación subyacente y rebaja las expectativas de inflación
general para 2025, hasta situarlas en el 2,3% frente al 2,9% de las previsiones anteriores - Las perspectivas sobre creación del empleo para este año han aumentado en 5 décimas
porcentuales, hasta situarlas en el 2,0%, lo que implicaría la creación de 430.000 puestos
de trabajo en 2025
Madrid, 10/07/2025- La Cámara de Comercio de España mantiene sin cambios, con respecto al
pasado mes de marzo, sus previsiones de crecimiento para España en 2025 (2,4%) y 2026 (1,9%).
Con todo, el servicio de estudios de la Cámara de España introduce cambios en la composición del
crecimiento en 2025, y en particular, se revisa al alza la aportación del sector exterior y la creación
de empleo.
En relación con las exportaciones, durante este año se prevé un incremento más vigoroso de lo
inicialmente previsto (2,6% frente al 1,7% anticipado anteriormente), debido a un probable mayor
empuje de la economía europea, que es el principal destino de los productos españoles. Entre los
factores que podrían sustentar este mejor comportamiento de la economía del continente destacan
la flexibilización de las reglas fiscales —orientada a permitir un mayor gasto público, especialmente
en defensa e infraestructuras— y la expectativa de un entorno monetario más laxo, con recortes
adicionales en los tipos de interés que contribuirían a dinamizar el consumo y la inversión
empresarial. Ambos elementos deberían traducirse en un mayor crecimiento de nuestros
principales socios comerciales y, por consiguiente, en una mayor demanda externa de productos y
servicios españoles.
Por otro lado, y aunque mantiene sin cambios las estimaciones de inflación subyacente, dado el
comportamiento del IPC durante la primera mitad del año, la Cámara de España ha revisado a la
baja sus expectativas de inflación general para 2025, hasta situarlas en el 2,3% (2,9% en las
anteriores previsiones).
Esta revisión está supeditada a que los componentes más volátiles, especialmente la energía, no
incrementen la presión sobre los precios en lo que resta de ejercicio. En 2026, la Cámara prevé que
la inflación se siga moderando, y alcance el 2,1%, frente al 2,5% previsto en marzo.
Además, la Cámara de España ha revisado al alza las perspectivas de inversión para 2025 y 2026,
debido a la fortaleza que se espera siga mostrando la formación bruta de capital fijo en
construcción. Las previsiones de crecimiento de la inversión total pasan del 3,1% al 3,5% en 2025 y
del 2,0% al 2,2% en 2026. En particular, los cambios en el crecimiento esperado de la formación
bruta de capital fijo en construcción han sido más intensos, situando el avance de esta magnitud en
el 3,2% durante 2025 (2,0% en las anteriores previsiones de marzo), y en el 2,7% en 2026
(elevándolas 6 décimas porcentuales).
En cuanto a la inversión en bienes de equipo, la Cámara mantiene sin cambios su tasa de
crecimiento para 2025 (5,4%), y revisa ligeramente a la baja la de 2026 (1,8%, 2 décimas por debajo
de las anteriores).
Por último, en lo que respecta al empleo, hay que destacar el comportamiento favorable en
términos interanuales de la ocupación durante el primer trimestre de 2025, si se compara con los
trimestres inmediatamente anteriores. Esta evolución ha provocado que la Cámara de España
revise al alza sus perspectivas sobre creación del empleo para este año en 5 décimas porcentuales,
hasta situarlas en el 2,0%, lo que implicaría la creación de 430.000 puestos de trabajo en 2025, y
que la tasa de paro se sitúe en el 10,7% de la población activa.
Para 2026, se ha realizado un ajuste al alza de 1 décima respecto a las anteriores previsiones,
estableciendo un crecimiento del empleo del 0,9%, con 200.000 empleos adicionales y una tasa de
paro del 10,6%.
En cualquier caso, estas previsiones siguen sujetas a un elevado grado de incertidumbre,
especialmente en lo que respecta al contexto comercial global. El escenario base utilizado asume
que las tensiones arancelarias se moderarán gracias a que EE. UU. y la UE alcanzarán un acuerdo
comercial que mantenga, al menos, las condiciones comerciales existentes en la actualidad, sin
aumentos significativos en las tasas arancelarias aplicadas al comercio bilateral.
